Desde nuestra Parroquia de San Juan El Precursor, en la ciudad de Córdoba.
4 de Octubre 2020 II Domingo de Lucas
Este domingo 4 de Octubre la iglesia conmemora al santo Hieroteo Obispo de Atenas; a san hieromártir Pedro Kapitolíon; a la Santa Mártir Domninis y sus hijas Berinis y Prosdokis; al Santo Mártir Avdacto y su hija Kalistheni; a san Amun de Egipto; a los Santos Mártires Fausto, Gallo Eusebio y Jarimono el Diácono.
Evangelio en el Matutino
Lectura del Santo Evangelio según Lucas (24: 36-53)
En aquel tiempo y después de Su Resurrección, estando Sus discípulos reunidos, Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo: “La paz con vosotros.” Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero Él les dijo: “¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; Soy Yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que Yo tengo.” Y, diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: “¿Tenéis aquí algo de comer?” Ellos le ofrecieron parte de un pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos. Después les dijo: “Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: ‘Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí’.” Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: “Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en Su Nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas.” “Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde de lo alto.” Los sacó has-ta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante Él, se volvieron a Jerusalén con gran gozo, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios. Amén.
Apolitikio de Resurrección. Modo variable 4º
Bajaste de las alturas ¡oh! misericordioso, te dignaste recibir sepultura por tres días, para liberarnos de las pasiones. ¡Oh! vida y resurrección nuestra, Señor, gloria a Ti.
Kondakion del periodo. Modo 2°
Protección de los cristianos invulnerable, intermediación ante el Creador inamovible, no desoigas las voces de súplica de los pecadores; mas adelántate, como bondadosa, a nuestra ayuda, que con fe te clamamos: apresúrate en intercesiones y acude pronto en súplicas; ¡oh! Madre de Dios que proteges a quienes te honran.
Lectura Apostólica
El Prokímenon Modo variable 4°
Haced votos al Señor, vuestro Dios, y cumplidlos.
(Stíjo) Dios es conocido en Judá, Grande es Su Fama en Israel.
Lectura de la Epístola del Apóstol San Pablo a los corintios [2ª Cor 6: 16b – 7: 1]
Hermanos, nosotros somos templo de Dios vivo, como dijo Dios: Habitaré en medio de ellos y caminaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré. Yo seré para vosotros un padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso. Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.
Aleluya (3) – Modo variable 4°
Aleluya, Aleluya, Aleluya.
Vers: ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a Dios nuestro salvador!
Aleluya, Aleluya, Aleluya.
Vers: Entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con salmos.
Aleluya, Aleluya, Aleluya.
Lectura del Santo Evangelio según Lucas (6:31-36)
Dijo el Señor: Así como quieren que les traten las personas, Vds. también hagan lo mismo. Y, si aman a quienes les aman ¿cuál es vuestra gracia? pues también los pecadores aman a quienes les aman. Y, si benefician a quienes les benefician ¿cual es vuestra gracia? pues los pecadores hacen eso mismo. Y, si prestan a aquellos de quienes esperan recibir la paga ¿cuál es vuestra gracia? pues los pecadores prestan para recibir lo mismo. Mas, amen a vuestros enemigos, beneficien y presten sin esperar nada a cambio, y será grande vuestro salario y serán hijos del Altísimo; pues Él es útil para los desagradecidos y para los malignos. Sean compasivos, como es su Padre compasivo.















