• En febrero 8, 2024

Gran mártir San Teodoro el General

Breve historia

El Gran mártir San Teodoro era originario de la ciudad Eujarita (actualmente en Turquía) y gobernaba la ciudad Heráclea, cerca del Mar Negro. Con su vida devota y bondadoso gobierno se ganó a los ciudadanos, y muchos paganos, viendo su vida ejemplar, se convirtieron al cristianismo. Cuando los rumores sobre su vida llegaron hasta el emperador Licinio (años 308-323), vino a Heraclea y, frente al pueblo, invitó a Teodoro a ofrecer sacrificios a los ídolos en público. Teodoro se negó y pidió que se le ofrecieran las estatuillas de oro y plata de los dioses para ofrecerles un sacrificio privado en su casa y luego ofrecer los sacrificios públicamente. Y así fue, Teodoro recibió las pequeñas estatuas, pero en medio de la noche las partió en pedazos y repartió el oro y la plata resultante entre los pobres. A la hora del sacrificio, un centurión vió a un vagabundo con la cabeza de la estatua de la diosa Artemisa, y se lo comunicó a Licinio, quien, irritado, ordenó someter al confesor de Cristo a crueles tormentos. Primero lo estiraron en el suelo y lo golpearon con varas de hierro, cepillaban su cuerpo con hierro puntiagudo y quemaban sus heridas con fuego. Durante estos tormentos, el santo mártir sólo dijo: “¡Gloria a Ti, Señor!”. Luego de pasar una semana en prisión sin alimentos, fue crucificado y los soldados le atravesaron las entrañas con una vara de hierro, y le sacaron los ojos. Por la noche vino un ángel, lo bajó de la cruz y sanó todas sus heridas. Cuando en la mañana llegaron los sirvientes de Licinio para tirar el cuerpo de san Teodoro al mar, y lo vieron totalmente sano, creyeron en Cristo. Ese día, viendo este milagro de Dios, muchos paganos se hicieron cristianos. Cuando Licinio se enteró, ordenó decapitar al Santo. Aunque algunos cristianos quisieron intervenir, el santo mártir se los impidió, diciendo: «¡Amados, deteneos! Mi Señor Jesucristo, colgado en la Cruz, detuvo a los ángeles y no les permitió vengarse de la humanidad», y con calma se presentó ante los verdugos, e inclinando la cabeza fue decapitado, recibiendo así la corona de la gloria imperecedera, en el año 319.
Por las oraciones del Gran mártir San Teodoro el General, Señor Jesucristo Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

Apolitíkion – Modo 4
En verdad, alistado por el Rey de los Cielos, te convertiste para Él en un noble comandante, oh victorioso y gran mártir Teodoro. Con la armadura de la fe te armaste sabiamente y destruiste por completo a multitudes de demonios, como un victorioso luchador del Señor; por eso los fieles siempre te llamamos Bienaventurado.

Skin Color
Layout Options
Layout patterns
Boxed layout images
header topbar
header color
header position