IV Domingo de Mateo
“Señor, no soy digno de que entres en mi casa”
La perícopa evangélica de hoy se enmarca, claro está, en la cohesión litúrgica y conceptual de todo el periodo luego del Pentecostés. El hecho descrito es una “teosemia” -θεοσημία-, es decir un “signo-señal” divino.
Nuevamente el hecho se produce en Cafarnaúm, en la Galilea de las gentes, en aquella región plagada de una diversidad étnica digna de subrayar una y otra vez, ya que es allí donde el Cristo-Mesías se ha de establecer y ha de comenzar a dar pruebas -teosemias- de que verdaderamente el Reino ha arribado….
















